Leyes de sangre y leyes de hombres (Parte 4)
La revelación de Nahuel fue el catalizador de una purga necesaria. Isabela, armada con la verdad y guiada por el hombre que legalmente debería haber sido su hermano, llamó a los inspectores de la capital. Baltasar Múgica fue arrestado por fraude y tráfico ilegal, arrastrando con él a los prestamistas que habían acosado a Isabela durante meses.
La desaparición de Nahuel
En el caos de la investigación legal, Nahuel desapareció de la hacienda. Algunos dijeron que huyó para evitar ser testigo, otros que simplemente su misión había terminado. Pero Isabela sabía que él no era un prófugo. Nahuel había ido a buscar algo más grande que una simple hacienda de café: estaba buscando el camino hacia la abolición definitiva.
Sin el yugo de los corruptos, la hacienda empezó a prosperar de nuevo. Isabela liberó a todos sus trabajadores, ofreciéndoles salarios justos y tierras propias. La "maldición" se había convertido en una bendición de libertad.
Los meses pasaron y Veracruz se transformó bajo los vientos de cambio político. Isabela, ahora una mujer respetada por su integridad y no por su apellido, recibió un sobre lacrado con un sello oficial desde la Ciudad de México. Adentro, una carta que cambiaría su percepción de la justicia para siempre.