Marco: El enemigo que regresó de las cenizas (Parte 3)
El rastro llevó a Marco, un primo lejano de la fallecida esposa de Roberto. Marco había sido desheredado años atrás por estafador, pero ahora había vuelto con un plan legalmente macabro. Descubrió una cláusula en un testamento del siglo pasado que decía que si la heredera directa (Ana) era "incapaz física o mentalmente", la fortuna pasaría al varón más cercano de la familia. El objetivo de sedar a Ana era declararla incompetente y arrebatarle todo a Roberto.
La trampa se cierra
Roberto se dio cuenta de que Elena era solo una pieza en el tablero de Marco. El sedante veterinario no buscaba matarla, sino dejar secuelas neurológicas permanentes que Marco pudiera usar ante un juez corrupto. Con su hija aún débil en el hospital, Roberto tuvo que dejar de lado sus negocios para librar la batalla legal más importante de su vida: demostrar que Ana, a pesar de su silla de ruedas, poseía una mente brillante e inquebrantable.
La captura de Elena en la frontera y su confesión estruendosa. Roberto prepara un juicio mediático donde Ana tendrá que testificar para salvar su futuro y el legado de su madre.