Huyendo de la verdad: El regreso a un hogar vacío (Parte 4)
No recuerdo cómo salí de aquel lugar. Solo recuerdo el aire frío de la noche golpeándome la cara. Me senté en mi coche de cien mil dólares y, por primera vez, me pareció una jaula de metal sin valor. Durante años le dije a Elena que ella era "demasiado sensible", que mis "errores" no importaban. Pero verla allí, respetada y elegida por un hombre que no necesitaba diamantes para ser valioso, me hizo darme cuenta de que el pobre era yo.
La carta en la guantera
Buscando unos pañuelos, encontré una nota vieja de Elena que nunca tiré. Decía: "Espero que algún día encuentres algo que ames tanto que no sientas la necesidad de mentir para mantenerlo". La leí una y otra vez bajo la luz de la calle. Ella me había perdonado hacía mucho tiempo, pero yo me había quedado atrapado en mi propia trampa de vanidad. El éxito profesional no podía ocultar el fracaso humano en el que me había convertido.
Julián toma una decisión drástica sobre su relación con Camila y su estilo de vida. Una última mirada al pasado le permite entender que el verdadero perdón empieza por uno mismo.