Cuando ella abrió los ojos (Parte 4)
Nueve días después, el teléfono de Evan sonó temprano por la mañana.
—Señor Parker —dijo la voz del hospital—. Melissa está despertando.
Evan cerró los ojos un segundo, como si el mundo se hubiera detenido para tomar aire.
Lily y Nora se levantaron de un salto cuando escucharon la noticia.
—¿Mamá está viva? —preguntó Nora con voz temblorosa.
—Sí —respondió Evan—. Vamos a verla.
En la habitación del hospital, Melissa abrió los ojos lentamente. Estaban llenos de confusión… hasta que vio a sus hijas.
—Mamá… —susurró Lily.
Melissa comenzó a llorar sin hacer ruido.
—Pensé que no iba a volver a verlas —dijo con voz débil.
Su mirada se desplazó hacia Evan.
—Te dejé plantado —murmuró.
Evan sonrió con suavidad.
—He tenido peores noches. Esta… me dio algo que no esperaba.
Melissa respiró hondo.
—Su padre volvió —dijo—. Dijo que tenía derecho a llevarse a las niñas. Yo me negué. Entonces…
Su voz se rompió.
—No quería que ellas lo vieran —susurró.
Evan apretó los puños.
—La policía lo está buscando —dijo—. Ya saben que fue él.
Melissa cerró los ojos.
—Gracias por salvarme —dijo—. Y por cuidar a mis hijas.
—No estaban solas —respondió Evan—. Ya no lo estarán.
Las semanas siguientes fueron lentas. Melissa sanaba. Las niñas volvían a reír poco a poco. Leo dejó de preguntar si se iban.
Una tarde, Lily preguntó:
—¿Podemos quedarnos aquí… un poco más?
Evan no respondió enseguida.
Solo dijo:
—Mientras lo necesiten.
En la Parte 5: La historia toma un nuevo rumbo… y nace una familia que nadie esperaba.