Vuelo Libre: El Adiós que Salvó una Vida

Acto V • La Libertad

Vuelo Libre: El Adiós que Salvó una Vida



Mariana se giró hacia Alejandro, pero ya no lo veía como un gigante ni como un verdugo. Lo veía como un náufrago en un océano de su propia creación. "Hace siete años dijiste que no estaba a tu altura", comenzó ella con una voz que cortaba como el diamante. "Hace unos minutos dijiste que jamás podría tocar este vestido. Pero olvidaste algo importante, Alejandro: tú me soltaste para que yo pudiera volar".

"Nunca confundas mi silencio con debilidad, ni mi humildad con pobreza".

Mariana se acercó a él por última vez. La distancia entre ellos era apenas de unos centímetros, pero se sentía como si estuvieran en universos diferentes. "Gracias", susurró ella al oído de un Alejandro petrificado. "Gracias por haberme soltado aquel día. Sin tu abandono, nunca habría tenido el coraje de descubrir quién soy realmente". Luego, sin mirar atrás, caminó hacia el centro del salón, donde los flashes de los fotógrafos la recibieron como a la verdadera estrella que siempre fue.

La soledad del mármol

Alejandro quedó inmóvil en medio del vestíbulo. El personal de limpieza, sus antiguos compañeros que él había ignorado, ahora lo miraban con una mezcla de lástima y justicia. Se dio cuenta de que el vestido rojo no era solo una prenda; era el símbolo de un fuego que él no pudo apagar. Se quedó allí, rodeado de lujo que ya no le pertenecía, entendiendo demasiado tarde que la mujer que él despreció era el único tesoro real que alguna vez tuvo entre las manos.

Comments