El Secreto de la Colonia Roma: Lo que Miguel se Trajo del Escombro (Parte 3)
Alejandro no pudo quedarse solo con las imágenes. Empezó a investigar el reporte oficial del rescate de Miguel. Descubrió que el edificio donde Miguel quedó atrapado no era una estructura común. Estaba construido sobre los cimientos de una antigua capilla de la época colonial utilizada para ritos de sanación prohibidos. Los bomberos que rescataron a Miguel informaron que, al sacarlo, el aire en el hueco de los escombros se sentía cargado de electricidad y que Miguel susurraba frases en un idioma que nadie reconoció. No era solo un paciente en coma; era un recipiente que había absorbido algo en las profundidades de la tierra durante las horas que pasó bajo las vigas de concreto.
La madre de Miguel, en una visita al hospital, le confesó a Alejandro que su hijo siempre tuvo "un don". Pero desde el accidente, ella sentía que el hombre en la cama ya no era su hijo, sino una "fuerza ancestral" que buscaba un camino de regreso. Los embarazos de las enfermeras seguían un patrón lunar preciso. Cada niño que nacía de aquellas enfermeras presentaba una característica única: ojos de un azul eléctrico y una temperatura corporal inusualmente baja. Alejandro comenzó a temer que Miguel no estaba "dormido", sino que estaba utilizando el hospital como un vivero para una nueva estirpe.
La dirección del hospital descubre las grabaciones de Alejandro e intenta confiscar el material. Alejandro escapa con una copia y presencia el primer nacimiento: un evento que rompe todas las leyes de la medicina moderna.