El Misterio de la Habitación 312-B: El Fenómeno de los Embarazos Imposibles (Parte 1)

Misterio Médico • Basado en Rumores

El Misterio de la Habitación 312-B: El Fenómeno de los Embarazos Imposibles (Parte 1)



En el Hospital General San Judas Tadeo de la Ciudad de México, la ciencia y la lógica se enfrentaron a un muro que ningún médico pudo saltar. El doctor Alejandro Salgado, un hombre de certezas absolutas y años de práctica neurológica, comenzó a notar un patrón inquietante. Una tras otra, las enfermeras asignadas al cuidado de Miguel Ángel Torres, un rescatista que llevaba tres años en coma profundo tras el terremoto de la colonia Roma, comenzaron a anunciar sus embarazos. Al principio, Alejandro lo atribuyó a la estadística, al cansancio de los turnos nocturnos o a simples coincidencias biológicas. Pero cuando la quinta enfermera entró a su consultorio jurando que no había estado con nadie, el frío de la duda se instaló en sus huesos.

"Hay lugares donde la muerte se queda a esperar, y hay cuerpos que, aunque parecen vacíos, albergan energías que la ciencia no se atreve a nombrar".

Miguel Ángel Torres era un héroe. Había quedado atrapado mientras salvaba a una niña, y su cuerpo permanecía inmóvil, conectado a un ventilador mecánico que rítmicamente le recordaba que seguía vivo. Su madre, fiel a la tradición, llenaba la habitación 312-B de cempasúchil cada Día de Muertos, creando una atmósfera mística que las enfermeras describían como "inusualmente pacífica". Sin embargo, esa paz se convirtió en pánico cuando los rumores de pasillo empezaron a hablar de "secuelas genéticas" o "energías residuales". Alejandro sabía que debía actuar antes de que el escándalo destruyera el hospital. Instaló una cámara oculta, sin saber que lo que vería en la pantalla desafiaría su propia cordura.

¿Qué sigue en la Parte 2?

El Dr. Salgado revisa la grabación de la madrugada. Presencia el momento exacto en que la actividad cerebral de Miguel se dispara y una silueta translúcida emerge del cuerpo en coma. El terror apenas comienza.

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