Desalojo y Esperanza: Vienes con Nosotros (Parte 3)
George le tocó suavemente el hombro. Olivia se despertó con una respiración profunda, apretando al instante los brazos alrededor de los bebés, protegiéndolos como si el peligro estuviera por todas partes. Al reconocer a Caleb, se sonrojó. —Señor, mañana estaré en el trabajo —dijo rápidamente—. Solo necesitaba descansar.
Caleb se arrodilló ligeramente para no asustar a los niños. "¿Dónde descansas, Olivia?", preguntó en voz baja. "¿Por qué estás aquí?". Su fuerza se quebró. “Me desalojaron”, susurró. “Se me atrasó el alquiler. Estos bebés… son de mi hermano. Murió en un accidente. Su madre desapareció del hospital. No podía dejar que los ingresaran en el sistema. Simplemente no podía.”
Caleb tomó una decisión que ninguna hoja de cálculo podría justificar. —Vienes con nosotros —dijo—. Hoy. En casa de Caleb, la Sra. Miller, la ama de llaves, abrió la puerta sin hacer una sola pregunta. Una ducha caliente. Ropa limpia. Comida de verdad. Cunas temporales hechas con muebles sobrantes.
Los bebés están a salvo, pero el pasado de George y Olivia se entrelaza de una manera que nadie esperaba. Un símbolo de protección grabado en una pequeña pulsera revelará un secreto de años.