Bernard d'Ormale evoca el legado afectuoso de Brigitte Bardot hacia los animales

¿Qué ocurre con los animales que acompañaban a una leyenda tras su fallecimiento? Su esposo, Bernard d'Ormale, comparte un conmovedor relato del destino de estos seres queridos, asegurando la continuidad de un vínculo de afecto inquebrantable.



Un último homenaje a Brigitte Bardot en su lugar de residencia favorito

El 7 de enero de 2026, tuvo lugar una emotiva reunión en Saint-Tropez . Familiares, amigos y admiradores se reunieron para despedir a la icónica estrella de cine e incansable activista por los derechos de los animales. Brigitte Bardot, fallecida a finales de diciembre a los 91 años, deja un legado tan vasto como su talento. En una entrevista con Paris Match , su esposo, Bernard d'Ormale, habló con conmovedora franqueza sobre estos días difíciles. También abordó un tema muy cercano a su corazón: el destino de los animales que compartieron sus vidas.

La Madrague, un refugio pensado para la felicidad de sus habitantes

Durante muchos años, La Madrague fue mucho más que un simple hogar para Brigitte Bardot. Fue un verdadero remanso de paz, diseñado y amueblado para la comodidad y el bienestar de sus animales. Sin embargo, algunos de sus planes iniciales tuvieron que cambiar. Temiendo la afluencia de visitantes y curiosos tras su fallecimiento, finalmente abandonó la idea de descansar en estas tierras junto a sus queridas mascotas. No quería que este lugar de recuerdo se convirtiera en una especie de museo o atracción turística. Una decisión difícil, pero tomada con lucidez, como confirma hoy con franqueza Bernard d'Ormale.

La Fundación Brigitte Bardot, un pilar de su seguridad

Asegurar el futuro del santuario era una preocupación fundamental. Ahora, heredera de la finca La Madrague, la Fundación Brigitte Bardot, se ha hecho cargo de la gestión y el cuidado de todos los animales que viven allí. Un equipo dedicado visita el lugar a diario para cuidarlos, proporcionándoles alimento, atención veterinaria y toda la atención necesaria. Bernard d'Ormale recordó, con cierta emoción, un incidente ocurrido hace unos años cuando algunos residentes no recibieron la atención adecuada. Informada con tacto, Brigitte Bardot se sintió profundamente afectada, una reacción que dice mucho de sus altos estándares y del amor inquebrantable que sentía por todas estas vidas.

Gatos y perros: una presencia tranquilizadora en la vida cotidiana

Aunque los animales de la finca ahora están bajo la protección de la Fundación, Bernard d'Ormale tomó una decisión diferente para los compañeros más cercanos de su esposa. Ocho gatos y dos perros siguen viviendo a su lado. Su dulce presencia se ha convertido en una fuente invaluable de consuelo en un hogar ahora más tranquilo.
"Me rodean", dice con sencillez. Entre rutinas preservadas y momentos de tranquilidad, estos animales le ofrecen una sensación de continuidad, un vínculo tangible con el pasado, durante este tiempo de duelo.

Un legado de amor que continúa

Más allá de los aspectos logísticos, se trata sobre todo de un mensaje de una fuerza excepcional que sigue resonando. Para Brigitte Bardot, el bienestar animal no fue simplemente un activismo mediático, sino el hilo conductor de su vida. Hoy, este legado perdura gracias a la incansable labor de su Fundación, la dedicación de los equipos de campo y la vida pacífica de estos queridos animales.
El público descubre así, a veces con una punzada de emoción, la faceta más íntima de este icono: la de una mujer para quien la compasión era innata, un compromiso diario, llevado a cabo con discreción pero con absoluta constancia.

El amor entre Brigitte Bardot y sus animales no terminó con ella. Continúa, muy vivo, en cada mirada, cada gesto de ternura y cada presencia fiel que mantiene vivo, día tras día, el legado de compasión y amor por los animales que fue su razón de ser.

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